No pensaba publicar esta manicura porque la encontraba demasiado sencilla como para dedicarle una entrada. Pero, después de tantos días de lluvia, cuando vi el efecto del Péridot al sol no pude resistirme a coger la cámara y tomar unas cuantas fotografías para compartirlas con vosotras.
La historia es bien simple: tenía un compromiso y debido al tiempo tan inestable no sabía qué acabaría poniéndome. Fue entonces cuando llegué a la conclusión de que fuera cual fuera el look elegido el Péridot de Chanel sería un acierto para vestir mis uñas, ahora más cortas. Como este esmalte ya es suficientemente espectacular decidí acentuar sólo una uña con una pegatina negra y un brillantito.
Es increíble cómo brilla al sol y cómo cambia con luz indirecta...
Y ahora pasaré a lo que realmente quería mostraros, uno de tantos tesoros que se encuentran rebuscando en los bazares. Hace unos meses, cuando estábamos preparando el vestuario de final de curso, descubrí estos sobres con tiras de brillantitos autoadhesivos. En aquella ocasión los compré más grandes para decorar los trajes y no llegué a pensar en otras posibles aplicaciones.
Pero fue el otro día cuando, al verlos en tamaño pequeño, se me ocurrió que podían utilizarse perfectamente para nail art. Fijaos más arriba, en la segunda foto, donde se aprecia su tamaño real. Hay montones de colores a elegir pero lo mejor de todo es su precio: éstos me han costado a 0,90€ cada sobre. ¡Más de cuatrocientos brillantitos por menos de un euro...!
Ahora que ya he visto la luz se me ocurren cantidad de ideas para combinar también grandes y pequeños. Todo un descubrimiento que, con toda seguridad, nos va a dar mucho juego.
Gracias por leerme y hasta pronto.